viernes, 27 de enero de 2017

Abre la muralla, cierra la muralla



De nuevo tenemos más muros.

Abre la muralla, cierra la muralla.

Nos pasamos la vida haciendo y deshaciendo. Somos como aquel jersey que hacían nuestras abuelas que cuando se equivocaban en los puntos, lo deshacían y vuelta a empezar.

Pero hay una gran diferencia en tricotar a mano y levantar muros, estos no suelen derribarse.

El muro de Berlín estuvo 40 años separando dos alemanias. Ahora tenemos además de muros físicos otros que están en nuestros corazones llenos de rabia y a veces odio y de insensatez, son muros discriminatorios por nuestro idioma, color de nuestra piel, rasgos inconfundibles de otras razas ¿razas?

Somos todos del mismo horno, todos venimos de la tierra.

¿Con qué derecho nos creemos superiores a los que no piensan como nosotros?

No lo entiendo, se empeñan los poderosos -los que se creen poderosos- en levantar muros.

Siempre han existido. Nací en Segovia, donde existen numerosos castillos amurallados y que servían a los caballeros ¿caballeros? en donde se hacían notar quienes mandaban sobre la plebe.

Los caballeros luchaban entre ellos disputándose los recintos amurallados valiéndose de los que menos tenían.

Siempre ha pasado y sigue pasando. El poder lo soportamos los mismos.

Pues nada, sigamos con la canción Abre la muralla, cierra la muralla.

4 comentarios:

  1. Como tú dices amigo Javier, mientras el mundo esté gobernado por los "descerebrados" no cesarán de levantar muros, no cesarán de alimentar el odio y no cesarán de haber toda clase de malas artimañas de corrupción y de egoismo que es el causante de todos los males.

    Recibe un fuerte abrazo.

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  2. Amigo Vicente, el problema de la humanidad es que la buena gente siempre es la que peor recibe los impulsos de los descerebrados que nos gobiernan.
    Un abrazo.

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