lunes, 30 de enero de 2017

Hoyos y grutas

Y de pronto apareció una luz.
Nos pasamos más de media vida pensando en cómo hacer las cosas lo mejor que podemos y la otra media diciendo lo que teníamos que haber hecho.

De pequeños nos decían que tuviéramos cuidado en no meternos en los hoyos y ahora nosotros nos introducimos en las grutas.

Primero nos metemos en los hoyos en donde creemos que podemos salir de ellos, algunas veces con ciertas dificultades y otras sabiendo que lo estamos haciendo bien, o eso creemos.

Después nos vamos introduciendo en grutas, pensando que sabemos recorrerlas sin dificultad ya que hemos aprendido a salir de los hoyos.

Pero no, una vez que sabemos que estamos en las grutas nos empeñamos en decir a los que nos rodean que sabemos circular por los diferentes caminos y no necesitamos ninguna ayuda que sabemos sobradamente salir airosos de las diferentes encrucijadas que nos van poniendo las personas y situaciones que no creíamos existieran.

Entonces miramos las cosas y situaciones de forma muy diferente a cuando se nos presentaban los hoyos que antes aludía.

Craso error cometemos si nos pensamos que no necesitamos ayuda, ya que al despreciar olímpicamente dicha ayuda lo que estamos haciendo es cavar hoyos en las grutas y por ese motivo en algún momento del recorrido nos hundimos más y más y ya no vemos las salidas, no vemos ninguna luz que nos pueda guiar.

Ya nos hemos puesto en un camino de hoyos y grutas.

2 comentarios:

  1. Has explicado muy bien amigo Javier, las torpezas que tenemos los ciudadanos en no querer admitir sabios consejos de la gente buena (que la hay), y así posiblemente, el mundo sería cada vez mejor, porque, tanto ciudadanos como gobernantes necesitan cada vez más, ir adquiriendo la formación necesaria para que la sociedad en sí, funcione mejor. Eso sería lo ideal para tener una sociedad justa, como creo yo que nos merecemos.

    Estoy convencido que, con el nivel adecuado para saber distinguir "el grano de la paja" acabaríamos en pocos años con la cantidad de "chorizos y sinvergüenzas que ahora tenemos; y dejo bien claro que no estoy dando lecciones de nada, simplemente digo que, los sinvergüenzas no ganarían tantas elecciones como las ganan ahora y, estaríamos todos mejor y mas contentos, quiero bien decir que: aguantar a corruptos y sinvergüenzas que nos gobiernen, tiene tela marinera.

    Recibe un fuerte abrazo.

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  2. Como bien dices, amigo Vicente, esto que nos ocurre tiene 'tela marinera'. Pero ya sabes parece que aguantamos y aguantamos y no hacemos nada por cambiar esto. Será que nos mola y mucho sufrir.
    Tengo amigos que piensan que los españoles siempre nos ha gustado que nos cabreen, parece que nos gusta.
    No entiendo mucho esto que nos está ocurriendo. La juventud solo les gusta al parecer, las mal llamadas redes sociales, para estar todo el día diciéndose tonterías en sus mensajes.
    Antes nosotros salíamos a la calle a protestar y conseguíamos algo. Ahora están dormidos.
    En fin... esto es un sin fin...
    Un fuerte abrazo.

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