martes, 20 de diciembre de 2016

Caras tristes



Llegó el domingo y en contra de lo pueda parecer, no me gusta lo que observo.

Paseando por la calle, entro en mi parque favorito y solo veo en mi paseo caras tristes.

Me pregunto, según avanzo  una y otra vez qué es lo que está pasando en este país tan querido y orgulloso de pertenecer a él.

Recorro en sentido contrario lo andado y sigo viendo tristeza reflejada en las caras que me topo en mi recorrido.

Algo no entiendo después de pasar casi 75 años de mi vida ¿qué hemos hecho para ver tantas caras tristes? ¿Hemos lanzado amargura?

No quiero verme reflejado como un espejo en esas caras. No quiero.

Entonces acudo a mi memoria para recordar otros paseos por el llamado "Valle de Tejadilla" de mi Segovia natal.

Comienzo a sentir que mis recuerdos me devuelven sonrisas. 

Recordando los hallazgos de fósiles a flor de piel de mi querida tierra, rememorando que antaño hubo otros seres que amaban y se divertían con los suyos.

¿Tendrían las mismas caras que estoy encontrando ahora por la todavía capital de España?

Me gustaría pensar que vienen tiempos alegres e ilusionantes para las nuevas generaciones pero tengo mis dudas por algo que me están indicando esas caras tristes.

2 comentarios:

  1. Me gustaría amigo Javier, tener buena cara, a mí me sucede lo mismo, porque ¿ cómo voy a tener buena cara, si el panorama que veo para el futuro de los pensionistas es "negro" como el carbón? Estoy viendo a una "manada de lobos" hambrientos persiguiendo el suculento bocado que supone la capitalización de nuestras pensiones en manos privadas.

    Yo tampoco puedo tener buena cara, Javier, cada vez que pienso que con nuestra pensión y con nuestra sanidad quieren hacer negocio, las tripas se me remueven. Este Gobierno, si nadie lo remedia, nos va a dejar sin "plumas y cacareando".

    Nunca entenderé cómo, los que yo creía que eran "los mios" hayan sido los que nos han traicionado. ¡¡Con la cantidad de cosas buenas que se hubieran hecho, gentuza, sinvergüenzas!!

    Recibe un fuerte abrazo.

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  2. Amigo Vicente. Claudicación. Aquellos tiempos en donde la ilusión nos puso en marcha, se ha quedado en una traición robando a mansalva, uno y otros. aquí no se salva nadie.
    Un abrazo amigo

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