lunes, 20 de febrero de 2017

Pensiones



Más que pensiones el tema habrá que bautizar con el nombre tensiones. Es cambiar una p por una t.

Mejor hablemos de estirar las pensiones para poder vivir sin tensiones, o sencillamente vivir que no es poco. Esencial para poder contar a nuestros descendientes qué son las tensiones en nuestras vidas.

Los políticos, a sus cosas y los pensionistas a lo nuestro, a estirar todo lo que se pueda para que el corazón se paralice lo más tarde posible.

Ser conscientes de que para vivir, solo para vivir, es importante o mejor dicho es prioritario poder pagar las energías básicas que unas compañías privadas nos suministran y así tener para los alimentos que hay tomar diariamente.

¡Qué cosas tenemos los pensionistas! ¡Tenemos que comer! ¡Qué 
ordinariez!

Pero lo que más me preocupa es ver y comparar lo que ha ocurrido con el poder adquisitivo.

Por supuesto que a los que tengan la fortuna de estar en la pirámide más alta de las retribuciones de sueldo, por ejemplo a los privilegiados de esas empresas energéticas, les importa un carajo todo esto que estoy escribiendo.

Últimamente mis escritos además de ser más espaciados, intento no incidir mucho en las políticas que aplican los gobiernos de turno.

Para terminar esta reflexión político-filosófica dejemos las tensiones y vayamos de una vez por todas a obtener unas dignas pensiones. 

2 comentarios:

  1. Dices no querer incidir en las políticas de los gobiernos de turno, pero amigo Javier, ¿Quienes son los responsables de que nuestras pensiones vayan perdiendo cada vez más a través de los años, el poder de compra? Tú, como yo y como toda gente de bien, sabemos quienes son los responsables de que nuestras pensiones, vayan día a día perdiendo poder adquisitivo.

    ¡Que claro se ve todo después de la defenestración de Pedro Sanchez!, ¡vaya si se ve, se ve clarito! Los grandes, los poderosos, esa gente que ve a los pensionistas y les importa un carajo; eso sí, los buenos emolumentos que reciben por ser buenos consejeros de "sus empresas" que un día fueron de todos los españoles, pero, mira tú por dónde, resulta que, ahora estas empresas que eran la joya de España, han pasado a ser administradas por cuatro sinvergüenzas que, son los que no dudan ni un instante en derribar gobiernos y hacer rodar cabezas en tal de salirse con la suya, que es: mantener el control del poder para que las políticas sean afines a sus macabros intereses.

    Por lo tanto, los pensionistas tenemos que conformarnos con lo que nos den ésta "otra gente". Los pensionistas somos una fuerza importante (9 millones), bastaría esta fuerza para que la política cambiara en favor de la buena gente y no en favor de la "otra gente"

    Recibe un fuerte abrazo.

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  2. Son todos unos impresentables, todos.
    Sinvergüenzas.
    Mientras trincando nuestros dineros.
    La ley es igual para todos.
    Sinvergüenzas. Eso es lo que son.
    Un abrazo amigo Vicente.

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