lunes, 22 de agosto de 2016

La luna entre nubes



No sabía si ese día tan especial iba a llover.

Decidió que lloviera o no, portaría su paraguas.

Pensó que ése artilugio era como un talismán donde refugiarse no sólo de la lluvia, también de las miradas de los demás.

Era el clásico paraguas grande de tela negra, no de esos transparentes, que no le gustaban nada.

Pero según iba por la calle, le estaban jugando una mala pasada las nubes pues no acababan de descargar  lágrimas del cielo.

Cuando cruzó la plaza del pueblo accionó el resorte del artilugio y se abrió como si fuera una gran estrella negra tapando sus pensamientos.

No quería que nadie supiera lo que estaba pensando, nadie.

Notó que la gente susurraban cosas que a él le parecían insultos, aunque en realidad eran conversaciones de otras personas que se cruzaban a su paso.

Estaba tan absorto en sus cuitas que no se dio cuenta que la noche se le había echado encima.

Entonces cerró la estrella negra y vió cómo le estaba mirando la luna entre nubes.

4 comentarios:

  1. Es cierto, pero solo a veces. Nuestra mente siempre está despierta y solo (solo a veces) hacemos que nos juega malas pasadas.
    Gracias por tu comentario.

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  2. Amigo Javier, me encanta ese tono misterioso que tienen tus recientes escritos, me encantaría poder descifrar el mensaje oculto que pones entre líneas. Quizás todo sea más sencillo y, sólo corresponda a un juego de adivinanzas.

    También, tu relato me sugiere: a un personaje con muchos recelos, muy pendiente de los demás por si le quitan lo más preciado para él, pudiendo ser: su intimidad o alguna obra literaria de gran valor.

    Te parecerá un poco ridículo, pero, no le veo el acertijo a este maravilloso juego.

    Recibe un fuerte abrazo.

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  3. Amigo, Vicente. Mis últimos escritos, como bien insinúas hay que descifrarlos cada uno en el interior de nuestras almas o espíritus que todos llevamos.
    En realidad sí te das cuenta en esta reflexión intentó llegar a una soledad del individuo pero que en el fondo la misma naturaleza que le rodea le está contemplando.
    Un abrazo

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