miércoles, 10 de agosto de 2016

Se quedó dormido





Saltó de la cama de un brinco. No sabía dónde se encontraba. El corazón le latía rebotando en sus sienes.

Recordaba vagamente que le habían llevado a su casa, pero no recordaba más.

Miró a su alrededor y todo le parecía nuevo, nunca visto. No lograba saber dónde estaba.

No era su casa. Estaba muy seguro de ello. Entonces empezó un proceso lento, recordando cosas, pero no era capaz de concatenar lo que le había ocurrido.

Cuando estaba intentando saber más, oyó un golpe fuerte en la casa, como si alguna puerta se hubiera cerrado violentamente por el viento.

Pero todo estaba en calma.

Se empezó a asustar, creyó que venían a por él. Entonces empezó a recordar que debía mucho dinero a mucha gente. Intentaba recordar a quién debía más.

Pero no era capaz.

Mentalmente hizo una lista de personas a las que más debía, incluso llegó a pensar que su mejor amigo le había delatado y por éso iban a por él.

Observó que una de las estanterías de una librería se había caído. Los libros grandes y muy gruesos le despertaron el subconsciente y vio que uno de esos libros lo conocía muy bien.

Había tenido varios sueños con la lectura de aquel libro que también describía aquellos pasajes que entonces le dejaron huella en su mente. Ahora se percataba en dónde estaba.

Sí, era en la casa donde había vivido cuando niño. Quiso recordar más, pero se quedó dormido.

1 comentario:

  1. Los sueños...los temo. Suelen ser angustiosos, dolorosos...debe ser un reflejo de mi subsconsciente. Digo que estoy bien, que he recobrado una nueva vida...pero ahí escondido en el fondo del cerebro o del alma andan todas las penas pasadas y las frustraciones de siempre... Buen día, Javier. El cuadro, creo que es óleo, si no es así me rectificas, me parece precioso. Un beso grande

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