viernes, 2 de septiembre de 2016

No tengo prisa




No tengo prisa.

Me gusta escuchar el estallido de la mar al chocar en el acantilado.

No tengo prisa.

Me gusta el golpe tranquilo de mis pasos por el camino que me conduce sin prisa a ninguna parte.

No tengo prisa.

Observo con diversión que algunas personas corren por algunos caminos de la vida, como si hubieran perdido el autobús.

No tengo prisa.

Me gusta fijarme en las personas que me cruzo por el paseo marítimo con sus bolsas abarrotadas de cosas y artilugios dirigiéndose a la playa. Las llevan con prisa.

No tengo prisa.

Oigo tranquilamente mecer por  las ráfagas del viento, a las hojas de los árboles que me van cobijando del sol que cae a plomo, llevándome a otros caminos de mi mente.

No tengo prisa..

Veo cómo se acerca el atardecer sin apenas hacer ruido como a mí me gusta, disfrutando de los colores que me adormecen en mi banco preferido del paseo.

Quizá necesite tener prisa para que comience un nuevo día radiante, aunque en el fondo, creo también que no tengo prisa.

2 comentarios:

  1. Amigo Javier, creo que el mundo hoy sería mejor si muchas de las leyes, normas, pactos etc., no se hubiesene hecho con prisa; la prisa es mala consejera; hay "dichos" que lo dejan bien claro: "no corráis que tengo prisa".

    Recibe un fuerte abrazo.

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  2. Amigo Vicente, es cierto la prisa no suele ser buena.
    Un abrazo

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