jueves, 19 de octubre de 2017

Agenda

Escucho con bastante frecuencia algo que no hace mucho no se oía apenas: agenda.

Ahora todo el mundo apela a la agenda para saber si puede asistir a algún evento.

Enséñame la agenda, le dice una madre a su hijo.

Sí, es normal que todo chaval que esté estudiando tiene que llevar una agenda para que no se le olvide qué tiene que estudiar.

Antes los 'deberes' se hacían y punto y pelota, sin más.

Agenda es eso que se inventaron alguna fábrica de renombrado nombre comercial para poder regalar a los clientes de un banco y que vieran lo bien que se portaban con el impositor.

Echo de menos una Agenda del Miedo. Ir apuntando que debemos dinero al banco, que tenemos que quedar bien con alguien, con alguien que cumple años pera recordarle que se está haciendo viejo.

Agenda para no olvidarnos que tenemos que regalar unas flores para que no nos echen de menos.

Agenda para anotar que tenemos una cita inolvidable con el médico para que nos revise nuestra salud y podamos seguir anotando en dicha agenda.

¿Y para cuándo una Agenda de la Felicidad?

Ya está bien de anotar para sufrir, quiero anotar para no tener que recordar que tenemos que tener una agenda.


2 comentarios:

  1. Amigo Javier, vivimos en estos tiempos convulsos, muy ajetreados, con muchas prisas para no llegar tarde a la inmensidad de sitios; todo esto genera estrés, mal estar, mal de humor y con posibilidad de llegar a tener depresiones que, no traen nada bueno. Lo sé por experiencia.

    Sí, amigo Javier, como muy bien dices, sería bueno que nos preocupáramos por tener la "agenda" de la felicidad, que mucha falta nos hace; la experiencia es un grado y, por desgracia los que nos gobiernan nos quitan la poca felicidad que tenemos y nos meten en unos saraos donde es muy dificil salir.

    Recibe un fuerte abrazo.

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  2. Ya sé que desde hace algún tiempo, estoy escribiendo más bien utopías, pero qué lo voy a hacer!!
    Un fuerte abrazo amigo Vicente

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