martes, 3 de febrero de 2015

La virtud de gobernar

Platón, filósofo de Grecia 427 a.C.

"A vosotros (políticos) os hemos formado en interés del Estado tanto como en el propio vuestro, para que seáis en nuestra República nuestros jefes y vuestros reyes"
A lo largo de la historia reciente de nuestro país, hemos tenido toda suerte de gobernantes desde que la Carta Magna se votó en 1978.

Desde entonces hemos tenido presidentes del Gobierno de España de diversos signos políticos, aunque podemos resumir diciendo que el poder se ha repartido, durante estos años entre el Partido Popular  (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), excepto la I Legislatura que gobernó Adolfo Suárez y Leopoldo Calvo Sotelo, con la extinta formación Unión de Centro Democrático (UCD).

Con la perspectiva del paso de los años podemos ver quienes fueron los presidentes que estuvieron a la altura de las circunstancias que les tocó vivir.

Sería muy interesante que se hiciera una encuesta (eso que estamos sufriendo continuamente) para preguntar a todos los presidentes que viven qué pensaron en su momento, cómo debían plantear la convivencia de todos los ciudadanos.

Me refiero a las singularidades territoriales y culturales de cada región o comunidad en que se dividió el territorio nacional.

En dicha encuesta sería muy interesante preguntarles, qué hubieran hecho para poder gobernar sin reticencias y tensiones, y sobre todo sin tener que hacer chalaneos cada vez que tienen que formar Parlamento y poder contentar a todas las formaciones que lo componen.

Para mí, es claro que no han tenido nunca la valentía de reformar a tiempo la Constitución. Tener la visión de estadista para enlazar convenientemente la cuestión territorial, con un instrumento verdaderamente democrático, asentado en la decisión de todos los ciudadanos.

No entiendo que los gobiernos centrales sucesivos que hemos tenido, siempre hayan estado a la gresca con las diferencias territoriales.

Echo de menos esa valentía que decía más arriba de sentarse a dialogar para sacar la mejor manera de convivir todos con nuestras diferencias culturales.

Otros países mucho antes que nosotros, tienen otro sistema de convivencia, basado por ejemplo en estados federales.

Echo en falta lo que yo llamo la virtud de gobernar.

4 comentarios:

  1. Amigo Javier, dices bien, que los gobiernos tanto PP como PSOE, nunca han estado a la altura de poder haber hecho la gran reforma territorial; ya sabemos que para hacer dicha reforma se necesitan por lo menos los 2/3 de la Cámara y la participación de todos o casi todos los partidos políticos, conllevando en esa reforma también, la reforma de la Constitución. Es claro y evidente que, sin la participación del PPopular es imposible dicha reforma, cosa que siempre ha pasado, el PPopular siempre ha vetado cualquier acuerdo al respecto, (recordemos que pasó con la reforma del CGPJ y del Tribunal Constitucional, que el PP retrasó más de una legislatura la sustitucion de los miembros, todo por intereses políticos).

    Federalismo: pues no lo tengo claro que las comunidades autónomas, sobretodo Catalunya y el País Vasco quieran convivir dentro de un estado federal, ni el PPopular esté por la labor, pero el tiempo lo dirá.

    Un fuerte abrazo.


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  2. Es cierto lo que dices, pero tengo clavada una espina muy fuerte, cuando se aprobó el 135 de la Constitución en un santiamén y además sin consultar a la ciudadanía. Eso, para mí, amigo Vicente, fue un acto inconstitucional. Y eso no se lo perdono a nadie y ya sabes a quien me refiero.
    Ahora el nuevo secretario general del PSOE, firma un acuerdo inhumano que como dice que es de izquierdas, eso no se lo cree nadie. Lo que faltaba al PSOE.
    En fin no te quiero cansar más.
    Tenemos un año muy intenso y veremos que derroteros irá tomando, por cierto con la anuencia de todos los votantes, que en definitiva seremos los que podremos cambiar de rumbo, y si no es así, es que somos unos insensatos.
    Un abrazo

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  3. ¡Cuánta razón tienes! Los presidentes de los gobiernos de esta pseudodemocracia que nos vendieron como lo mejor del mundo no fueron ni valientes ni inteligentes. Más bien unos trileros que usaron de los asuntos territoriales una moneda de trueque para mantenerse en el poder, que era lo que les interesaba. Porque sospecho que lo de estar en el Gobierno no era para mejorar el país, sino para mejorarse sus situaciones personales. Y así nos ha ido.
    Abrazo enorme.

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  4. Aquella ilusión del 82, se esfumó para siempre.
    Espero y deseo que lo que venga no ocurra lo mismo sería terrible.
    Un abrazo

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