jueves, 26 de febrero de 2015

Prohibiciones, las justas; educación, toda

Siempre he sido proclive a prohibiciones, las justas,las mínimas a ser posible y la educación total, en todos los sentidos.

Los españoles, en general, tenemos una tendencia bastante acusada y es a hablar en voz alta, chillona e hiriente a los oídos, incluso a veces muy alta.

Esto provoca una reacción en cadena, que si estás en un local charlando, automáticamente se va subiendo de tono en decibelios a veces insoportables.

No solemos darnos cuenta cuando estamos armando un follón de muy señor mío, que a veces nos produce afonía por intentar que, a los que tenemos alrededor se enteren do lo que queremos expresar.

En algunas ocasiones se puede llegar al extremo increíble que puedan llamarnos la atención.

Lo peor de todo es cuando sale algún energúmeno, que viene como una fiera recién desenjaulada y es capaz de llegar a las manos para asentar sus reales, con su total falta de educación.

Y cuando la conversación que se inicia es sobre política ya ni te quiero contar cómo sube la temperatura.

Somos incorregibles, somos (en algunos casos) incapaces de escuchar al otro y que el otro nos escuche. No se escuchan, y es entonces cuando nos miramos en el espejo y somos como los tertulianos esos que chillan que ni se escuchan.

En algunos locales, existen carteles de otra época en que se lee: 'Prohibido cantar'. Ya digo que no me gustan las prohibiciones, pero reconozco que me gustaría que en algunos sitios florecieran aquellos carteles, pero en vez de 'Prohibir cantar', se leyera: 'Prohibido chillar al hablar; piense en los demás'

Es quizás por ello que sigo pensando en aquello de prohibiciones, las justas; educación, toda. 

6 comentarios:

  1. Me recuera ésto de las prohibiciones aque lema del MAYO del 68. "SE PROHIBE EL PROHIBIR". Un abrazo Javier

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  2. Sintonizamos perfectamente, amigo Javier. Es verdad, por naturaleza los españoles y otros paises del contorno mediterraneo ( como Italia),solemos levantar la voz e incluso chillar para, simplemente hablar; Lo que suele pasar en las tertulias políticas, ya es otra cosa, es simplemente, no dejar hablar al adversario o contertulio y también entrando de lleno en la conversación con la finalidad de, entorpecer el diálogo y hacer que el espectador no se entere de nada.

    Amigo Javier, un país donde no exista la palabra "prohibir", es un país con niveles altos de tener una buen educacion; por desgracia en nuestro país no hemos llegado a alcanzar esos niveles altos, ya tenemos a nuestros malos gobernantes, que se encargan de mantener estos niveles irrisorios de educación y a la vez son de la "calaña" de querer mantener las prohibiciones. ¡¡ Ya se va acercando el tiempo del "cambio", ya se va acercando el tiempo de expulsar a toda la "escoria"!!.

    Recibe un fuerte abrazo.

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    1. Amigo Vicente, estamos totalmente de acuerdo.
      Espero y deseo que el cambio se realice. La gente ahora dice que si entran en el parlamento los nuevos partidos, al menos algo cambiará. Tenemos un año de elecciones, aprovechemos y cambiemos.
      Un abrazo grande.

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  3. Como siempre tienes toda la razón del mundo. El griterío zafio suele ir acompañado del convencimieno del energúmeno de que compartes su opinión, o que debes compartirla y por eso gritan como zafios. Es claro, una cuestión de educación, y de respeto por los demás, Eso que tan poco tienen algunos españolitos, empenzando por los del PP... Un gran abrazo.

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  4. Exactamente. Pero así se despellejan algunas y algunos sin inmutarse.
    Un abrazo grande.

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