viernes, 15 de enero de 2016

El gran pacto político

Esto empieza a tomar color, me decía un conocido, y yo a su vez le preguntaba ¿de qué color me estás hablando?

El año pasado (2015) me sorprendí bastante cuando un niño dijo que en la cabalgata de Reyes Magos, la que organiza el Ayuntamiento de Madrid, que los Magos eran unos impostores.

Recalcaba que no eran los verdaderos Reyes Magos, eran impostores. Y creo tenía razón, pues el niño debía intuir que podían ser concejales  pintados sus rostros y colocadas las barbas postizas.

Creo que debemos tomarnos en serio lo de el gran pacto político, para decirnos las verdades. ¿Y cuáles son esas verdades? Eso ya es harina de otro costal.

Los padres, cuando van a ver con sus hijos las innumerables cabalgatas que recorren, barrios, calles de nuestras ciudades y pueblos de España, tienen que haberles dicho que lo que van a ver y presenciar es una simulación festiva, que cada asociación o ayuntamiento ponen para que la ilusión, llegue al máximo de niños. Precisamente, es la ilusión, lo que no hay que truncar en la mente de dichos niños.

Los niños, como es lógico y natural van creciendo de un año para otro y no lo olvidemos, son muy inteligentes, absorben todo lo que ven y oyen y saben que cada año son distintos, que en definitiva no son los mismos.

Pero la ilusión no hay que truncarla. Llegamos los mayores y nos empeñamos en lanzarnos puyas los unos a los otros, por aquello de decir que lo nuestro es lo auténtico
y lo verdadero y lo de los demás, no.

Así es que propongo un gran pacto político, que yo lo llamo sentido común del pacto político.

Cada formación política quiere y desea gobernar este país. En principio es lógico y natural, pero está claro que en estas pasadas elecciones del 20-D, los votantes se lo hemos puesto algo complicado, sobre todo a los partidos que hasta ahora eran mayoritarios. Las reglas del juego han cambiado.

Tendrán que escudriñar en todas las formaciones las cosas que se pueden pactar (una a una), que seguro tendrán puntos comunes.

Hay que pensar de verdad en el gran pacto político. Estamos en el cambio que el gran sabio José Luis Sampedro nos indicó antes de dejarnos con sus grandes pensamientos.

Esto no es un juego de niños, esto que tenemos que hacer es para las generaciones sucesivas, que no son impostores, son reales, auténticas.

Hagamos un esfuerzo de cordura y vayamos a ese  gran pacto político.

4 comentarios:

  1. ¿Sentido común del pacto político? Por una vez tengo que llevarte la contraria.
    El sentido común ya es de por sí el menos común de los sentidos, reclamarlo en política es utopía querido amigo.
    Me gusta que no pierdas tu pequeña porción del niño que fuiste y aún creas que en algún sitio existen unos reyes magos aunque sean como los de Carmena 😉.

    ResponderEliminar
  2. Querida amiga Cata, no es exactamente lo que dices, me refiero a que incluso en los pactos políticos hay que tener sentido común, como toda actitud general en la vida, la vida corriente, la vida en definitiva de los de a pie, que tu sabes muy bien a quien y que cosas merecen la pena dejarse la piel.
    Cata, eres muy inteligente y me gusta que sigas siendo tan 'cantarina'. Gracias por tu comentario que como siempre me hace reflexionar sobre las cosas que escribo. Gracias. <8>

    ResponderEliminar
  3. Amigo Javier, entiendo como "gran pacto" el ponerse de acuerdo la mayoría de políticos, pero veo que, es cosa imposible, coincido con Cata, por propia naturaleza cada partido tiene su propia idiosincrasia, quiero decir que, son diferentes.

    El gran pacto que dices tú, tendría que ser como fue en su día los "PACTOS DE LA MONCLOA"; no creo que ahora estemos en la misma situación de "emergencia"; en esa época, había que estructurar todo un nuevo sistema y requería de un gobierno de concentración que hiciera frente a unas serias amenazas de desestabilización.

    Creo que todo el énfasis que tú pones, va en el sentido del "sentido común", ahí si que estoy totalmente de acuerdo contigo; los políticos deberian de ponerse a trabajar todos juntos y hacer frente a los serios problemas que tenemos todos. Seria catastrófico desperdiciar esta oportunidad de gran avance en lo social, en lo político y económico; como tú bien dices, ya lo predijo nuestro querido amigo Jose Luis Sampedro: estamos inmersos en un profundo cambio, aunque no lo veamos.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar