viernes, 12 de febrero de 2016

La realidad y los deseos

Lo he dicho y escrito algunas veces, quizá, algunas personas, no distinguen que los deseos pueden superar a las realidades concretas.

Tenemos muchos deseos, que por cierto las más de las veces, no se cumplen como realidad, y quizá por eso mismo los seguimos teniendo, y no es malo ni pernicioso ni nada parecido, es sencillamente, real.

Como vulgarmente se dice: "esto es lo que hay", por cierto, frase que no me gusta nada, pues para mí es como una claudicación a la vida, a que te sigan ocurriendo cosas y hechos buenos, malos, óptimos, que en definitiva te ocurran realidades que te ilusionen.

¿Por qué ese empeño en deslindar la realidad de lo que nos sucede, con el deseo de que nos ocurra? ¿No será que en general, tenemos un sentido crítico exagerado?

¿No deberían los políticos, intentar situarse en otro plano menos exigente, para así poder percibir los deseos del otro?

Me temo que la soberbia está incrustada en algunos políticos, eso de que "por ahí no paso, eso de ninguna de las maneras", sea como un escudo contra el otro, una especie de raya roja.

Este país, tan aficionado a decir cosas como "si yo fuera presidente, eso lo solucionaba ya", tengo que decir, que mal vamos por ese camino, ya que es confundir el liderazgo con la soberbia, y la soberbia está reñida con la realidad y los deseos.

4 comentarios:

  1. Amigo Javier, vor a ver si hoy estoy un poco más inspirado y te hago un comentario acorde con tu escrito; ocurre a veces y tú lo debes saber muy bien, que las palabras te salen con facilidad (igual que si tiraras de un hilo) y otras veces, las tienes que sacar una a una como si las pescaras, tú ya me entiendes. Te preguntarás el por qué te hago esta reflexión, bueno, si es así, te diré que yo mismo a veces, me doy cuenta de algunos comentarios que hago muy poco sustanciosos je je. Bueno, parece que me estoy disculpando de algo, no no, no es eso, simplemente es que suelo exigirme mucho a mi mismo, lo cual creo que es positivo con el enunciado de tu portada; estoy totalmente de acuerdo con el ilustre personJe Mark Twain.

    Cuando nos hacemos mayores (no viejos), nos damos cuenta de las muchas cosas buenas que podiamos haber hecho y, nos produce un cierto malestar y desasosiego el pensarlo, es cierto, a mí personalmente me ocurre. No sé si a los políticos les pasa lo mismo, creo que no, sobretodo a los que se llevan esas "mordidas" (curioso eufemismo) no sería mejor llamar a las cosas por su nombre de siempre, como: robar, ladrón, sinvergüenzas, creo que
    esa gente corrupta debería de recibir ese trato.

    Recibe un fuerte abrazo.

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  2. Amigo Vicente, suelo en mis escritos, llamar a las cosas por su nombre, y cuando digo que estoy harto de que nos roben, es exactamente eso, que nos roban y cuando digo que son unos sinvergüerzas, es tambien la realidad, noi tienen vergüerza.
    En fin amigo Vicente, muchas gracias siempre por tus comentarios. Son siempre bienvenidos.
    Un abrazo.

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  3. Que conste Javier, que, en ningún momento he puesto en duda tu correcto proceder en tus escritos; el hacer alusión a los eufemismos que suele usar esta derecha cerril, para con el lenguaje enmascarar el verdadero significado en temas como la corrupción, me parece detestable. Estas cosas suelen pasar, porque detrás de estas "bonitas" palabras se esconden intereses turbios.

    Recibe un fuerte abrazo.

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  4. Amigo Vicente, me he debido explicar mejor, lo siento.
    Estoy totalmente de acuerdo contigo, faltaría más.
    Un abrazo, amigo.

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