lunes, 11 de abril de 2016

Crispados



¿Estamos crispados? ¿Estamos cabreados? ¿Estamos hasta las narices? ¿Estamos? Sí, estamos.

¿Y por qué estamos en esta fase, después de tantos años en democracia? Pues, sinceramente, no lo sé.

¿Somos ingobernables? No, creo que los que nos intentan gobernar, no tienen lo que hay que tener, y no es otra cosa que lo que denominamos sentido de Estado.

Político, no es una profesión, no es un título que se obtenga en una universidad, es un estado temporal, que una persona decide para ayudar a los ciudadanos en general, no es un poder, es un servicio dedicado a los demás.

Político, no es un fin privado, es hacer de lo público una virtud, un servicio para quien le votó para que, con unas políticas activas adecuadas, conseguir objetivos reseñados en sus programas, para el bien de los que los eligió.

Los políticos, todavía no han entendido que es un medio plasmado en un contrato temporal de un trabajo para conseguir cosas que de forma individual y privada no es fácil conseguir, como por ejemplo una educación, una sanidad, una justicia, universales, y así un montón de 'cosas', que individualmente, no son fáciles de conseguir.

Definitivamente estos políticos actuales nos tienen crispados.

2 comentarios:

  1. Cierto amigo Javier, los políticos en general, aún no tienen claro como se deben comportar ante el ciudano que, al fin y al cabo es, quien les ha votado.

    Me escandaliza un poco el ver a esta nueva ola de politiquillos, como se comportan, como se resisten en trazar unas líneas rojas para que nadie las rebase, y con que arrogancia actuan ante sus adversarios politicos y al mismo tiempo nos están diciendo que, hemos votado mal y hay que volver a convocar nuevas elecciones. ¡Esto es intolerable!, porque los dos frentes: izquierda-derecha, van a tener la misma fuerza, y a pesar de las variaciones que pueda haber, siempre, la derecha ha salido bien parada.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Amigo Vicente, totalmente de acuerdo contigo
    Un abrazo

    ResponderEliminar