lunes, 8 de diciembre de 2014

Desposeídos

Karl Marx
Ya nos han dejado en la nada. 

Nos han desposeído de la posibilidad de tener algún momento a las neuronas descansando.

Y mira por donde me doy cuenta de sopetón que ya no tengo ningún día de descanso; todos los días utilizo al máximo mis neuronas para evitar no estar desposeído de todo lo que en principio tenía.

De repente ya no tengo libros (es un decir) pero puede llegar a ocurrir, pues existen los artilugios que se almacenan en un aparato y con un clic empiezas a pasar páginas frías y eso me da tristeza.

Estoy empezando a plantearme hacer un museo de mi memoria histórica de los libros que he tenido en mis manos y leído con pasión y ya algunos de ellos los he enterrado en ése artilugio electrónico y lo que más me molesta es que no puedo oler antes de dar la la tecla, ya no huelo a libro, ese olor inconfundible.

Estamos desposeídos de las cosas más cercanas como es un libro, con sus hojas, con sus ilustraciones, con su tapa blanda o dura y su contraportada; con su olor.

Una verdadera pena, pues estamos desposeídos de muchas cosas, aunque en cualquier momento nos dan un bofetón en la TV y nos dicen que ya no tenemos la posibilidad de ver películas, pues hay un ojo censor que todo lo escruta y filtra y nos vemos desposeídos de aquellos programas (entonces eren en blanco y negro) en donde se visionaban obras de teatro, por ejemplo.

Definitivamente nos han dejado desposeídos.

6 comentarios:

  1. Pues mira por donde, a mi esta tecnología de los libros electrónicos e internet me permite leer, todos los días, los posts de un todoterreno que se llama Javier, y me alegra el día. Todo tiene su parte buena.
    Seguimos para adelante, campeón
    Luis

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    1. Muchas gracias, Luis, muchas gracias. Es cierto todo suele tener su parte buena.
      Un abrazo

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  2. Me recuerdo viendo con mi santo padre El clavo y otras novelas en blanco y negro.
    Solía hacerme escuetos comentarios en momentos puntuales de las obras.
    Un fuerte abrazo, Javier.

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  3. Sin querer enmendarle la plana a Marx, que fue muy grande y yo me siento muy pequeñito, a la frase de D. Carlos añadiría esta otra:
    Los desposeídos tenemos un futuro que ganar, con los "poseídos" no hay futuro.

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  4. Muy bien dicho Antonio. Por cierto nadie es pequeño ante nada ni nadie.
    Un abrazo grande.

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