martes, 28 de junio de 2016

Bastante tengo con lo mío



Esa frase, la oigo tantas veces que se me ha colado en mi mente como si fuera un estribillo con ritmo pegajoso, es posible que sea de algún retazo de himno que nos han inundado estos últimos días en la campaña interminable de las elecciones 26-J.

Recordando frases muy recientes oídas en la calle, una de ellas ha sido esa de 'bastante tengo con lo mío', no tengo más remedio que ponerme triste. No somos capaces de oír al otro, al que de verdad no le hacen ni caso.

Estaba de nuevo hablando sobre el problema de los refugiados, y uno de los que conversaban que estaba cerca de mí, repitió casi hasta la saciedad ese estribillo.

No quise intervenir, pero me miró y me dijo: ¿a usted qué le parece?

Me dije (ten cuidado que puedes salir escaldado), pero me aventuré y dejé en el aire una pregunta: ¿qué pensaría un refugiado de lo suyo? -y, seguí diciendo-, hay que ponerse en la piel del otro e intentar pensar por qué se ha convertido en refugiado.

No le dio tiempo a contestarme, se quedó zanjada la conversación ya que en ese momento sonó mi móvil que avisaba me estaban esperando en otro lugar. Después de despedirme, respiré hondo y salí con paso rápido.

Ahora según estoy escribiendo esto me asalta en mi memoria casos y cosas que sucedieron en nuestra guerra civil y posterior régimen que tuvimos.

Y me dije, según salía del local, bastante tengo con lo mío.

2 comentarios:

  1. Es así como lo dices, amigo Javier, para entender las desdichas ajenas, no hay nada mejor que, ponerse en su misma piel; pensemos sobre un instante que nosotros nos viésemos en esa calamitosa situación: salir de tu pais, dejándote todas tus pertenencias y quien sabe si también, te has quedado sin tu casa y con tu familia en la calle con mujer e hijos y quizás teniendo a tu cargo algún ascendiente en penosas condiciones.

    ¿Qué nos está pasando para no querer ver la desdicha de los refugiados? A veces pienso que, no me gusta el rumbo insolidario que hemos tomado nosotros los europeos.

    Ejemplos solidarios: "hay que dar si queremos recibir", "si ayudas a tus semejantes serás recompensado", "si repartes odio recibirás odio, en cambio si das amor recibirás amor".

    Un abrazo.

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    1. Puesa eso,¿qué es lo que está pasando en Europa?
      Pues que solo ven hacer dinero a costa de los demás. No existe solidaridad desde Bruselas.
      Una verdadera pena, yo así no me siento europeo. No lo soy.
      Un abrazo

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