miércoles, 15 de junio de 2016

La risa



Gracias a que la risa es, en general, buena nos tendremos que congratular por ello. Creo que es fundamental que nos dé la risa, por cosas y hechos que lo merecen.

Lo que puede ocurrir, alguna vez que otra, es que nuestra risa brote por causa de alguna desdicha que veamos en nuestro prójimo. Tremendo, entonces, ¿esa risa es buena?

Creo que no, de ninguna manera, pero supongo que tiene una razón de que se produzca. Quizá es porque no nos ha ocurrido a nosotros y por eso nos produce risa, que yo llamo risa por la desdicha ajena.

Otra clase de risa que nos puede dar en algún momento, más que risa, es una amarga risa, por ejemplo, cuando los políticos nos prometen cosas que sabemos no van a cumplir.

Tendríamos que repasar los textos de los clásicos griegos.

Otra risa que puede asaltarnos, la risa de regocijo, por conseguir algo que hemos perseguido con ahínco día y noche, durante mucho tiempo y el final lo conseguimos, como puede ser un trabajo fijo. En fin, una especie de risa contenida, como si nos diera reparo hacer efectiva ante los demás con nuestra satisfacción por haber logrado algo que queríamos obtener.

Y otra risa, algo de tono indecente, es como cuando si alguien dice, en tono despectivo que eres rojo, facha, apolítico, etcétera, entonces suele discurrir incluso una risa un tanto amarga.

Así pues, la risa, determinada risa, no es risa, como nos indican.

Estas circunstancias producen evidentemente, la risa.

2 comentarios:

  1. Te entiendo amigo Javier, aunque no sé que decirte, me quedo con la risa de satisfacción, risa de haber conseguido algo bueno aunque no sea para mi; detesto a los que se rien por hacer sufrir a la gente, lo digo por experiencia; no hay nada mas repugnante que, tener a un tipo "indeseable", cuando ves día tras día que, por el simple hecho de estar por encima de ti en el trabajo, te esté machacando todos los días sin que tú puedas hacer algo para impedirlo y al mismo tiempo, verle la cara sonriente por verte a ti, pasártelo mal; por desgracia esta clase de tipos existen y si tropiezas con ellos y más si es trabajando en la Administración del Estado, te hacen sufrir el "móving".

    Esta clase de gente, prefieren la risa de ver el sufrimiento ajeno que ellos mismos provocan. Son mala gente, gente que se matan por lamerles el culo a sus superiores y al mismo tiempo te hacen sufrir sin que nadie de sus superiores se den cuenta.

    Muchas veces me he preguntado, ¿ por qué lo hacen, y por qué encima se rien de ti sin que puedas denunciarles? Esta risa no me gusta, la detesto, viendo como disfruta el "hijo de mil perras, viendo como se arrastra delante de sus superiores y a ti te machaca sin que puedas hacer nada.

    Creo que estas desagradables maneras de tratar a la gente, quien más y quien menos lo hemos visto y sufrido durante el transcurso de nuestras vidas. ¿Verdad Javier?

    Hay una verdad en todo esto: esta clase de gente tan "rastrera", cuando llegan a la vejez, están solos, nadie los quiere. Tienen lo que se merecen, el desprecio.

    Recibe un fuerte abrazo.

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  2. Pues sí, amigo Vicente, tienes toda la razón, es lo que quería decir en mi escrito. Por esos motivos que indicas es por lo que yo me desespero cuando lo observo en la gente que disfruta haciendo sufrir al otro, solo para reirse. Pero yo siempre digo que el que ríe el último es el que realmente ríe.
    Un abrazo

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