martes, 13 de noviembre de 2012

Insolvencia

Vamos a ver si de una vez por todas, llamamos a las cosas por su nombre.
Cuando se habla de los desahucios, se esta "criminalizando" a las personas que "cometieron la osadía", de pedir un crédito para pagar su casa, y a dichas personas se les tacha con el sambenito: "vivían por encima de sus posiblidades".
El prestamista y su mujer.1514.Obra de Quentin Massys
Ya está bien, que la "carga del delito" se les achaque precisamente, a los que menos culpa han tenido en todo este despropósito de la "burbuja inmobiliaria".
Asistimos a una sociedad que en su sistema,  poco a poco va quitando de en medio a las personas: los suicidios.
Ya está bien de "cargar las tintas" siempre a los mismos, cuando en todo este proceso, las cajas y bancos, se encargaban de conceder créditos a personas, que en la mayoría de los casos, con sólo tres meses de trabajo (generalmente en la construcción), les concedían un crédito que cubría en muchos casos, el 120% del valor de la vivienda.
Esos créditos, era muy frecuente que se concedieran a inmigrantes que, curiosamente venían a trabajar en el boyante sector de la construcción. 
El "ovillo" que enredaban los promotores inmobiliarios (de acuerdo con dichas entidades financieras y ayuntamientos), cada vez que hacían una promoción, en los bajos de dichas construcciones, abrían sus sucursales, y así fueron "engordando", de tal forma que cuando vino la crisis, se encontraron con que esos mismos trabajadores, dejaron de pagar esos créditos, concedidos por todos los irresponsables de las cajas y bancos, que con el afán desmedido del "crecimiento de negocio", llevaron a un desencadenamiento de fallidos, que no pudieron superar.
Qué paradoja es eso de "vivíamos por encima de nuestras posibilidades", cuando en realidad, fueron esas cajas y bancos los que  vivieron por encima de sus posibilidades, concediendo esos créditos.
Ahora rescatamos los propios ciudadanos con nuestros impuestos, a esas nefastas entidades.
Digo que ya está bien de llevar ese peso de la carga a los que solicitaron esos créditos.
La burbuja inmobiliaria la provocaron, precisamente dichas entidades financieras, con su propia insolvencia.
Veremos en qué queda toda esta grandiosa estafa. Ya lo estamos empezando a ver.



2 comentarios:

  1. Tan injusto como el hecho de que el Gobierno ha salvado a la náufraga banca recogiéndoles con el barco más rápido y cuando los que han experimentado naugrafio son familias enteras, remolonean y aún se han de decidir si acudir a socorrerles con una barca de remos o una balsa. Esas son las prioridades de estos psicópatas del capitalismo salvaje.

    Un abrazo, MAPIheMA

    ResponderEliminar
  2. Se les ve el "plumero" y siempre ha sido así, pero algo se consigue cuando la presión es fuerte. Al que combatir el salvaje capitalismo con la suave norma del respeto por las cosas bien hechas.

    ResponderEliminar