lunes, 17 de febrero de 2014

Hoy

Témpera y óleo. Javier Marcos
Digamos que hoy es domingo, es sólo una suposición. Hoy quiero observar a la gente que me encuentro o veo pasar. Mi cuerpo se va deslizando por las calles de este Madrid, que aunque no nací aquí, tengo que confesar que me gusta y a veces mucho.

Como dice Rosa Montero: "La vida es un puro azar, un milagro renovado en cada instante. Me pregunto qué me queda".

Pues eso 'la vida es un puro azar' y hoy, he decidido observar a ese puro azar que siempre nos rodea.

Saludo a mi amiga que me surte de la prensa diaria y le pregunto qué tal tiene su hombro después de tener pasar por el quirófano. Observo que está alegre y contenta y la expresión de su cara lo dice todo. Y por supuesto me alegro de que ella se alegra de verme con una sonrisa.

Sigo mi camino y percibo que están cayendo una gotas de lluvia, sí esa lluvia que a veces nos molesta pero que, en general es necesaria para que podamos disfrutar de productos que después  degustaremos en nuestros paladares.

Me topo con mi amigo el senegalés, que con su amplia sonrisa, también se que se alegra de verme y charlamos un momento de como va su familia, que por cierto sigue a muchos kilómetros de aquí; pero se le nota que tiene esperanza todavía de algún día estar de nuevo juntos y también de volver a recuperar el trabajo que tenía en una empresa como guardián de noche. Me dice que ayer precisamente le dijeron que era posible que volvieran a necesitarle y nos estrechamos la mano en señal de alegría, sintiendo esa cercanía necesaria del ser humano.

Y sigo caminando, bastante más contento porque pienso que todo el mundo necesita ser respetado, sin mirar religión (es practicante musulmán), color y procedencia.

Me alegro de pensar así. Y cuando voy de retorno a casa, me viene a la memoria, como casi todos los días, cantidad de gente, -que digo y  me gusta remarcar, la 'buena gente' que existe en el mundo, y en contra del grupo ínfimo que  no lo son.Y me vuelvo a  alegrar de esto también.

Todo esto viene a cuento porque mis recuerdos me golpean suavemente recordando a esa 'buena gente' que ya no tenemos a nuestro lado e irremediablemente también me alegro de haberles conocido, y disfruto ahora con sus recuerdos.

Sabemos que cuando perdemos a alguien que hemos tenido la fortuna de haber conocido y querido, la variable tiempo, se hace mucho más corta y volvemos a disfrutar de su 'presencia'.

Digamos que estamos a domingo, hoy.

11 comentarios:

  1. Me gusta... optimismo y nostalgia. Tan distintos, tan complementarios.

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  2. Gracias, me salió de dentro y puse este óleo de técnica mixta que representa algo que sucede cada año...

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  3. Precioso y conmovedor, y el cuadro es también precioso. Qué lastima que la actualidad y la eterna lucha contra la injusticia no suela dejarnos a algunos tratar estos temas. Tú si lo has hecho y magníficamente por cierto. Gracias por recordar que hay que dar espacio a la buena gente y a los sentimientos. Un fuerte abrazo.

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  4. Gracias Luisa, siempre tus comentarios me hacen seguir escribiendo como puedo, pero con sinceridad siempre.
    Gracias.
    Un fuerte abrazo

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  5. Los sentimientos, algo que hoy en día denostamos. No nos paramos a pensar que detrás de los escaparates, de las cosas materiales, de las apariencias existen las personas, cada una con su historia, con sus peculiaridades que nunca nos paramos a conocer. Hoy en día nos limitamos al utilitarismo del ser humano. Nuestras relaciones son meras transacciones y, claro, pagamos las consecuencias con la deshumanización cotidiana. Me gustaría hacer una pregunta a muchos de tus lectores, Javier, ¿de verdad conocen a todas las personas que viven en su escalera?¿sabemos como se llaman? ¿a qué se dedican? Seguro que la respuesta en muchos casos es no (puede que yo esté en el saco de los que desconocen a alguno de los que viven bajo mi propio techo) Y eso es un reflejo de uno de los cánceres que padece esta sociedad, la deshumanización.
    Muchas gracias por tu escrito de hoy, brillante como siempre, y con un toque humanizador que nos invita a reecuperar lo que en gran parte hemos perdido y a tí te sobra. La humanidad

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  6. Efectivamente Salva, has dado en la diana: la deshumanización. Esa es la clave de toda la vida, que se nubla por el 'yo más que tú', y por eso estamos abocados a un mundo impersonal y egoísta. Pero tenemos que impedirlo, con todas nuestras fuerzas.
    Gracias por tu comentario.
    Un abrazo

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  7. Amigo Javier, gracias por tu escrito que emana humanismo, bondad y no hay discriminación por el color de la piel, al final somos todos iguales. Debería de cundir el ejemplo: la humanidad iría mejor y desaparecerían los odios y egoismos.
    Gracias Javier, al fin y al cabo, todos somos hermanos y el,planeta es de todos.

    Un abrazo.

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    1. Así es amigo Vicente, mejor dicho así debería ser. Gracias por comentario
      Un abrazo fuerte.

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  8. Y esta segunda parte...Formidable como siempre. Si cada dia se comparte la vida con buena gente. Como tu.
    TQ

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  9. Me gusta mucho, Javier.
    Con el énfasis en la buena gente, la mayoría, la que está cerca y algunxs a veces ni vemos. Las relaciones humanas, los sentimientos y compartir la vida. muy bueno, gracias.
    Tu cuadro de tempera y oleo muy bonito.

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