lunes, 24 de febrero de 2014

Llegan más promesas

Se ha 'iniciado' la campaña para las elecciones europeas del 25 de mayo 2014 y los partidos políticos ya empiezan a diseñar sus políticas futuras con promesas, y digo bien, son promesas, nada más que promesas.

No existe un registro oficial en el que se plasme los puntos básicos del programa electoral, como cuando firmas una hipoteca (por ejemplo) ante un notario. En este caso en concreto, tu firma se queda 'encarcelada' de por vida en muchos casos, hasta que tus nietos puedan rescatarte, en el mejor de los casos.

Pero en los programas políticos que desgañitan en sus mítines, son  sólo eso, promesas. Promesas de todo tipo y aspecto, para que el voto quede enganchado por lo menos durante el periodo para el que fue elegido el candidato.

Esto me parece de una desproporción tremenda que he reseñado con el ejemplo de la escritura de la hipoteca. pero podríamos poner otros, sólo es cuestión de dar un repaso a nuestra vida cotidiana.

Firmamos todo tipo de contratos, la luz, el gas, el teléfono, etcétera, en los que sí o sí son contratos puramente esquilmadores de nuestros dineros, sin más. Da lo mismo las firmas estampadas, no sirven más que cuando dejamos de pagar el servicio correspondiente, nos lo dejan de suministrar y ya está, a vivir como mucho con velas (en el caso del contrato de la luz), si es que las podemos comprar.

Entonces, volviendo a las promesas de los políticos en sus campañas electorales, ¿Qué hacer cuando no las cumplen? ¿Devuelven el voto conseguido? ¿Existe algún 'anexo' que no nos dijeron? ¿Si no existe, tenemos que aguantar hasta el final de legislatura sin poder hacer nada?

Da igual, no les preocupa a los prometedores de cosas, que saben si no cumplen, no tienen ninguna cláusula que les ponga en aprieto y tengan que dimitir del cargo. 

¿Qué hacer entonces? Pues lo de siempre si creemos que lo nuestro es votar (que lo es), pues lo tendremos que hacer por 'intuición' o por 'simpatía' hacia los que se presenten.

También podemos no votar, y así 'engordar' con la abstención al que más votos saque (es como si se votara a ciegas). Se puede hacer llegar a la urna el llamado voto  en 'blanco', pero realmente ¿a quién beneficia?, yo al menos no lo tengo claro.

¿Este sistema no se puede cambiar? Si, se puede, pero no quieren, están todos muy bien instalados con esta Ley Electoral.

La realidad de la esta democracia es que votamos sólo promesas.


6 comentarios:

  1. Si debería cambiarse la Ley Electoral. Pero no lo hacen. No quieren. ¿por qué? Se han acomodado de tal forma que no les interesa. Tienen, creen ellos, su bolsa de votos, y esperan al fallo de los otros. HIPOCRITAS...HIPOCRITAS.

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  2. Tremendo. Ayer vi la charla de Jordi Évole en la Sexta y me encantó. Hay que cambiar la Constitución , pero ya...

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  3. Mientras no se cambie la Ley Electoral, no hay nada que hacer para que esto cambie, amigo Javbier. Los dos grandes partidos harán lo posible por perpetuar esta desfasada ley.
    No entiendo por qué los partidos perjudicados no tratan de movilizar más a la gente para hacer que se cambie la ley.
    Un abrazo.

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  4. Llevamos bastante tiempo diciéndolo, pero esto parece otra utopía. Estoy de acuerdo contigo, que tampoco entiendo esta especie de pasividad, de los partidos no principales en esto al menos podrían unir fuerzas y no mirarse a sus respectivos ombligos.
    Un abrazo amigo Vicente

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  5. Nada, estamos perdidos hagamos lo que hagamos. Ellos mandan y dicen lo que les interesa...
    Enhorabuena por el post, me ha gustado leerte!

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  6. Gracias Belén, Efectivamente estamos perdidos, mejor dicho nos 'han perdido' a ellos no les interesamos.

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