lunes, 5 de enero de 2015

La tierra

No hay duda, tiene nombre de mujer y en ella están todos nuestros pesares y sinsabores, pero también están la luz, el aire, el agua, el fuego, y como no esos cielos que a veces nos dejan sin habla.

Nos descargan sus lluvias, para que no nos olvidemos trabajar la tierra, para que con sus frutos poder sustentarnos y así no olvidar jamás, que también existen personas que necesitan  sustento.

No solamente tenemos que estar agradecidos de nuestra madre tierra; debemos preservarla de atrocidades que algunos indeseables se empeñan en mirar solo su ganancia y no ven, no quieren ver, que a la tierra hay que cuidarla y amarla; de  todos es.

La tierra nada pide, lo da todo y lo hace con notorio amor a los que surcamos esa tierra que nos acogió desde nuestro primer llanto.

Sin ella no somos nada, pero muchos siguen pensando que les pertenece y atesoran miles de hectáreas y montan monopolios alimentarios para su único provwcho, eliminando así a millones de personas de la faz de la tierra y no tienen la certeza de que sirva para alimentar a  esas personas.

Esa es la verdadera certeza de la tierra.

4 comentarios:

  1. Solo luchando cada dia por lo que creemos nos vale para seguir en la batalla constante contra la incompresion de la moyoria de los seres humanos, mas preocupados en lineas generales por su propio ego , que por colaborar en que este mundo pueda algun dia no muy lejano algo mejor y si por compartir las ideas positivas, logramos cada dia que alguien lo entienda, valdra la pena haber luchado por ese objetivo, al menos tendremos la conciencia tranquila cada dia por no haber permanecido insensible al sufrimiento de los demas que no son tan afortunados como nosotros

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  2. Amigo Germán, seguiremos en la lucha, aunque sea con nuestro granito de erea, merecerá la pena, estoy seguro y desde luego como bien dices, al menos tendremos la conciencia tranquila.
    Un abrazo

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  3. No puedo estar más de acuerdo amigo Javier. Si todos amásemos y cuidásemos la tierra que es de todos, sería perfecto para su buena conservación.
    No es de recibo que unos pocos, sólo les interese sacar el máximo provecho de sus negocios en las grandes extensiones de terreno, antes que mirar el bien común.

    Un abrazo.

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  4. Así es, amigo Vicente, es más, creo que no es justo que muchas personas en el campo labren trabajen y hagan cosechas y tengan que pagar un alquiler por esas tierras que no son de su propiedad. No en entiendo a la humanidad y se me apuras a los dioses tampoco.
    Un abrazo, esper estés ya hecho un chavalote

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