domingo, 21 de abril de 2013

Escrito hoy



Óleo de J. Marcos
No quiero dedicar mi reflexión de hoy a nada político. Hoy necesito dedicar mi clamor a algo que vengo percibiendo sobre la lectura de libros. Que si el libro, el de toda la vida, el que se palpa se mira se huele y  otro el libro electrónico. Yo creo que los dos me satisfacen, aunque sigo prefiriendo ver sus tapas, sus señales, sus anotaciones, su vida en definitiva. Si, ya se que el digital también se pueden hacer anotaciones, pero no es lo mismo. También es cierto que cuando viajas es muy cómo y sobre todo bastante ligero. En resumidas cuentas que me gustan los dos, pero si me tengo que quedar con alguno prefiero el de siempre, el que con el tiempo se amarillea.

Al margen de lo dicho, hay quien necesita escribir a mano las primeras sensaciones para interpretar lo que nos rodea, con un papel y un lápiz o bolígrafo. Personalmente yo utilizo una libreta que siempre me acompaña, vaya donde vaya. Es un condicionamiento por el que mi espíritu curioso me ayuda a deslizar desde mi interior y surcar adecuadamente lo que se va marcando desde mis ideas con el lápiz, bolígrafo o artilugio similar  que quede plasmado en el papel esa idea, esa sensación, ese estado de ánimo, que te hace rellenar juntando las palabras en el papel.

Después de la tormenta, viene la calma, es cuando me pongo al teclado del ordenador y rehago,  acicalo los grafismos vertidos en esa tormenta que se quedó en la libreta. Muchas cosas las cambio, otras las dejo como están, otras no las pongo. pero siempre la esencia está en mi libreta, en donde con mis impulsos a veces desordenados, a veces demasiado ordenados van configurando la idea, la ironía, su posible doble sentido, a veces para que el lector sea mi compañero de viaje y sienta lo que yo siento. Procuro ser lo más sencillo posible, lo más directo, no me gustan los rodeos para proclamar la posible injusticia, quiero expresar lo que mi corazón me está gritando.

A veces es demasiado cruel lo que pueda escribir, pero siempre mi intención es procurar no dañar a nadie, sólo hacer observaciones precisas para que lo que pienso quede reflejado. Espero que lo consiga con estas reflexiones que dejo en esta vuestra casa que llamo  CLAMORES.

8 comentarios:

  1. Buenos días Javer. También me gustan a mi esos libros que con el tiempo se amarillean.Los saboreas, vuelves a releer la página que acabas de pasar para que te quede claro lo que quiere decir el autor, no tienes prisa. Yo no uso ésa agenda en que anotas tus ideaas, pero yo las guardo en mi mente y las apunto en una carpeta en el ordenador. Y si, las repaso, borro, les doy forma, a veces dandoles otro sentido al que inicialmente queria.La lectura y la escritura, dones que felizmente acompañan en esta ya madura edad.

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  2. Gracias Miguel Angel, la madurez es lo que tiene, que además se va amarilleando también e incluso es condescendiente con uno mismo.

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  3. A mí también me gustan los dis tipos, aunque yo prefiero el digital.. Me he acostumbrado a su ligereza, inmediatez, y a poder leerlo en varios dispositivos...
    Respecto a las anotaciones, nunca tengo una libreta conmigo, ni siquiera un boli, así que lo anoto tido en mi smartphone, que siempre llevo conmigo...
    Sin embargo Lola sí suele llevar una Moleskine para anotar...

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  4. Está claro que tu smartfhone es tu libreta...Lola ya veo que es más como yo.Un abrazo a los dos.

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  5. Yo me he hecho al digital, pero el papel... el papel es incomparable (supongo que los que se resistían al papel decían lo mismo, pero...)

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  6. Es caso es leer y leer y leer y aprender aprender...

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