jueves, 11 de abril de 2013

Libertad de pensamiento

José Luis Sampedro
Se fue sin hacer ruido, siendo lo que quería ser: "sólo quiero ser José Luis Sampedro". Qué grandeza de persona. Muy pocas veces se da en la vida y hemos tenido el honor que conviviera en esta época y disfrutar de su sabiduría. Era coherente y sencillo con ese don de sabio que muy pocos poseen.
Enseñó economía:"Hay dos clases de economistas; los que quieren hacer más ricos y los que queremos hacer menos pobres a los pobres".
Cuando obtuvo la cátedra de Estructura Económica en la facultad de Económicas de la Complutense de Madrid, ya entones enseñaba su visión de la economía y de la ética, que siempre le ha acompañado en sus actuaciones. Era una persona muy cercana, muy humana, lo que yo denomino 'buena gente'. Decía:" qué importa mi boca cerrada, ¡cuando piensas con el alma te oyen!".
De su obra literaria, a mí personalmente me apasiona "La sonrisa etrusca", otro pensamiento suyo es: "Uno escribe a base de ser minero de sí mismo". Cada vez que he tomado en mis manos un libro suyo, no he podido dejar de leer y me daban las 'tantas', pero no me dormía, que como buen narrador que era te atrapaba desde el primer párrafo y ya no podía dejarlo hasta que leía la última frase.
Lo que me emociona es  lo sencillo y coherente que era en sus entrevistas y conferencias, tan cercano que no te dabas cuenta del pasar del tiempo y él seguía con sus respuestas como si no hubiera incógnitas para él. A propósito del tiempo decía: " El tiempo no es oro; el tiempo es vida". Y respecto a este mismo término también decía: "El tiempo es invencible porque él mismo se destruye a cada instante".../..."Deberíamos vivir tantas veces como los árboles, que pasado un año malo echan nuevas hojas y vuelven a empezar".
Qué pena que nunca quiso ser un hombre público (a parte de su cátedra), me refiero a que no quiso ser político. Hubiera sido un excelente Presidente de España. En este terreno lo tenía muy claro :"Lo que más me indigna es la indiferencia con que se contemplan las cosas, en general. Y en los dirigentes la ignorancia y la soberbia".../..."Los recortes se aceptan por una de las fuerzas más importantes de la humanidad, el miedo".../..."Siempre se puede, cuando se quiere" .
Decía frecuentemente que "él era un aprendiz de la vida, y que aunque el Vaticano sostenga que la castidad es el valor supremo, en cualquier caso, me parece la aberración sexual más grande".
Probemos a intentar seguir sus máximas y seguramente encontraremos el camino para salir de este atolladero en que nos encontramos. Desde que  nació en Barcelona, aprendíó de la vida durante 96 años.
Como broche final a su pensamiento elijo esta frase que para mí resume toda su actuación: "Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no sirve para nada".

4 comentarios:

  1. Javier. Emocionante tu recuerdo a JOSE LUIS SAMPEDRO. Tambié yo me quedo con esa última frase "Sin libertad de pensamiento, la libertad de expresión no sirve para nada".

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  2. Qué gran artículo, Javier. Yo creo que todos deberíamos aspirar a ser como Sampedro.

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  3. Sin duda Lola, al menos yo intentaré arpirar a ser como él.

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