martes, 9 de abril de 2013

Similar

Si-mi-lar. Según mi definición: si, mi hogar. Según el diccionario de la Real Academia Española, similar (de símil), que tiene semejanza o analogía con algo.

Parecidas, pero no son iguales
Similar entonces, es lo que se parece pero no es igual. Ahora toca hablar y escribir de la Ley de Transparencia. Por supuesto La Zarzuela  -no el género musical, sino el Palacio de la Casa del Rey- serán datos no ocultos a los súbditos los gastos de viajes, los contratos, el gasto de mantenimiento de palacio, los gastos de seguridad y el uso de los vehículos oficiales, esto es los ciudadanos sabremos qué nos gastamos en la Familia Real, ya que  al fin y al cabo somos los que pagamos con nuestros impuestos todos esos gastos y alguno más.

No me cuadra. Después de unas cuantas reuniones entre Palacio (La Zarzuela) y el Gobierno, al parecer,  -recalco-  al parecer, la Ley de Transparencia tendrá una especie de trato 'sui géneris', pues  el tipo de auditoría   será  similar  a la del Congreso.

Similar, en este caso no es ni mucho menos el significado que he reseñado al principio de esta reflexión. Similar no es mi hogar, es parecido pero no igual para todos, es como un sub-capítulo, para entendernos una 'letra pequeña' del contrato con los ciudadanos. Estamos ante un hecho más de desigualdad, es una Ley con un 'estatus diferencial'. Menos mal que no es un 'diferido'. No comprendo porqué una Ley sea tan difícil de elaborar. Con muy pocos artículos se soluciona, todo está supeditado a que no haya singularidades.

Todas las Instituciones Públicas (las que se surten de los dineros de los Presupuestos Generales del Estado), tienen que ser transparentes para todos los ciudadanos, no hacer o crear zonas invisibles.

Si la cordura y el sentido común no lo remedian, tendremos otra 'variable' más los ciudadanos para seguir desconfiando de dichas Instituciones. Mal camino para un entendimiento de Palacio con sus súbditos.

2 comentarios:

  1. Para los ciudadanos, pagadores y contribuyentes, se legisla y gobierna con claridad meridiana, contundencia y rectitud, sin ambigüedades, prebendas, ni turbios privilegios. Para vividores, mantenidos y cuatreros siempre hay un arreglo,algún apaño con el que mostrar la bajeza moral de los que a gobernar se apuntan, y el poco respeto que el pueblo les inspira.

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  2. Como es primavera, se van de 'rositas' vease la sentencia del Supremo con los trajecitos de marras del Camps.
    Un asco.

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