domingo, 23 de marzo de 2014

Creer en las ideas

Siempre hay alguien que en una conversación se le ocurre una idea y en ese momento hay que poner toda la atención posible para que si es interesante, no se te escape nada de la misma.

Primero para que te lo expliquen de manera que puedas entender con frases sencillas, bien construidas y sobre todo que sean muy 'fotográficas', muy para que se te grabe en la particular pantalla de 'cine' que tenemos en nuestras mentes.

Simon Maxwell, es un economista experto en la cooperación internacional. Este experto hace hincapié en algo que es necesario transmitir en los mensajes en las "políticas de desarrollo hablen de nosotros como personas, de lo que queremos ser en el mundo".

En definitiva hay que crear ideas positivas en las que la gente en general pueda creer.

Si, como Martin Luther King decía que tenía un sueño, no decía que tenía una pesadilla. Con la dichosa crisis, muchos Gobiernos en el mundo (y el nuestro no se ha quedado atrás), se han escudado en ella para recortar en la cooperación. Y esto es un error mayúsculo. La ayuda, siempre revierte en el donante y es muy importante para poder afrontar retos como por ejemplo la cuestión migratoria o el cambio climático.

El pasado 19 de marzo en Madrid hubo una charla sobre el futuro de la ayuda oficial al desarrollo que organizó Oxfam Intermón (OI). De repente alguien se levanta y dice que se mire antes de gastar recursos fuera, que se atiendan las necesidades nacionales de nuestra población, pues los recortes sufridos han creado brechas importantes entre las personas.

Así, en principio parece razonable esa idea, pero no es así. El profesor Antonio Sanahuja de la Universidad Complutense de  Madrid dice que "es un argumento falaz porque lo que se dedica a la ayuda al desarrollo no comporta ningún desgaste en ningún presupuesto de ningún país, y en cambio en otros lugares significa la diferencia entre la vida y la muerte. En el déficit el 0.3% del PIB no marca la diferencia".

En dos meses tenemos las elecciones europeas y yo me pregunto qué ofrecerán los partidos políticos como para creer en las ideas que nos bombardearán sin descanso. ¿Algunas ideas serán de calado suficiente como para creer en ellas?

Es posible que antes tengamos que tener un sueño como lo tuvo Martin Luther King.

Antes tendremos que creer en las ideas.

6 comentarios:

  1. Estoy muy de acuerdo contigo, amigo Javier. Las ideas, sobretodo si son buenas y brillantes, son las que hacen crecer a los pueblos y así conseguir el bienestar común; aunque creo que, vamos cortos de ideas para la construcción de nuestra Unión Europea.
    Se acercan las elecciones europeas y veo muy pocas ideas que nos ofrezcan los políticos, por eso hasta la fecha de hoy, estas elecciones se han caractterizado siempre, como de muy poco interés para el ciudadano. Creo que son los políticos los que se llevan el mérito de tanta despreocupación de los electores, no hay verdaderas campañas electorales que se ponga el acento, en el progreso e interés de Europa. ¡¡Así nos va!!.

    Amigo Javier, gracias por tus buenas y ocurrentes ideas, éstas son las que hacen mover al mundo.

    Un abrazo, de corazón.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, amigo Vicente, eres muy amable con tus comentarios. Me gustaría que la gente en general pensara un poco más y sobre todo los políticos que fueran brillantes y se dedicaran a hacer la vida mejor a los ciudadanos.
      Un abrazo

      Eliminar
  2. Un gran clamor un hombre sin ideas es como la gente que nos gobierna que bella entrada maestro buena idea

    ResponderEliminar
  3. Muchas gracias Jacqui, aunque se que es predicar en el desierto, pero yo lo hago, por si suena la flauta por casualidad
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Estoy completamente de acuerdo contigo, Javier, los que se quejan de los asaltos a la frontera de Ceuta y Melilla son los mismos que niegan la ayuda a países que de tenerla posiblemente su gente no se jugaría la vida saltando vallas o viniendo en patera.

    Y por otra parte, amigo, si tenemos que creer en las ideas, pero para eso, antes, tendrían que tenerlas nuestros políticos, y los de siempre andan horros de ellas.

    ResponderEliminar