sábado, 15 de noviembre de 2014

Dialogar

Todo el mundo civilizado sabe lo que es dialogar, y todo el mundo debiera saber que en una democracia que se precie, el verbo dialogar está en primer lugar para solucionar problemas que se plantean en una convivencia pacífica.

Estoy muy disgustado por varios frentes, en realidad en dos frentes, como casi siempre ocurre cuando se enfrentan dos partes en un conflicto.

Normalmente en ese conflicto no existe un diálogo previo para poder intentar solucionar el problema o enfrentamiento sin llegarse a enquistar el mismo y  ver si se van los malos idus y se soluciona sin más ¿sin más?

De nuevo el presidente del Gobierno de España rechaza dialogar con el presidente de Cataluña. Esto es no querer solucionar este tema que requiere una solución política.

Desde hace más de dos años ¿no se quiere intentar solucionar? Tanto una parte como la otra se han enquistado en sus posturas ¿acaso han probado a preguntar a todos los ciudadanos que nos regimos por la Constitución de 1978?

Creo que sería una buena política primero sentarse a dialogar, pero de verdad, con luz y taquígrafos para que pudiéramos saber qué es lo que piensan las dos partes y sobre todo sus fundamentos por los que se niegan a dialogar.

Todo este problema quieran o no nos afecta a todos los que vivimos (es un decir) en el marco de la Constitución, que es muy posible necesite una reforma muy urgente, mejor dicho urgentísima para dar cabida a todas o casi todas las aspiraciones que sin duda tienen todas las Comunidades Autónomas.

Así es que primero, dialogar.

2 comentarios:

  1. Cierto, no es solo Cataluña, hay que establecer un diálogo múltiple con todas las comunidades autónomas para poder preservar la unidad en la diversidad y viceversa.
    Desgraciadamente, lo que llamas mundo civilizado, no es más que un nombre inventado por el primer mundo, con el único fin de crear jerarquías y explotar. ¿Es eso civilización?. A partir de ahí, el sano y deseable diálogo parece más bien una utopía.

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  2. Pues como bien dices, tendremos entonce que creer en la utopía y algún día poder dialogar sin matar a las mentes. Todos los ciudadanos deberíamos tener la oportunidad de tejer una nueva forma de convivencia. otra forma de participar en la verdadera democracia.Gracias por tu comentario Cecilia.
    Saludos
    Saludos

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